Cicatriz facial
“Primera vez que conozco a una kinesióloga que exclusivamente se dedique a las cicatrices, con tanta dedicación y vocación. El proceso de una cicatriz el lento, sin embargo, es impresionante los cambios evidentes que se ven con una cicatriz bien tratada y controlada. Soy mamá de un niño de 10 años quien en plena cuarentena cruzó un ventanal y el tajo más profundo fue por debajo del ojo. Temíamos que, al cicatrizar ese tajo, el párpado de abajo se le callera. Conocí a Ilsen, quien, a través de un tratamiento minucioso, logró que la cicatriz se atenuara evidentemente y que el párpado no se le moviera ni un poco. Ya llevamos 6 meses de tratamiento y la cicatriz casi ni se le ve.
Me siento una afortunada por haber llegado a ella, no solo por la recuperación que ha tenido mi hijo, sino por ver a niños y adultos mucho más graves (quemados, mordidos por perros, etc) y ver su evolución gracias al tratamiento personalizado que les da Ilsen, pero, sobre todo, por saber que existen personas que son capaces de lograr borrar o atenuar al máximo posible una herida que jamás pensaste que ibas a dejar de verla.”
